No se pierda esta extraordinaria oportunidad de obtener una pieza única de la historia: una encantadora mansión del siglo XVII en la famosa hacienda Hacienda Lamero. Sumérjase en la belleza y elegancia atemporales de esta extraordinaria propiedad que ha resistido la prueba del tiempo con elegancia.
Con su ubicación privilegiada en un promontorio cerca del estimado Convento de San Sebastián, esta exquisita residencia sigue siendo un testimonio de su resistencia al pasado. Intacto por la catastrófica erupción volcánica de 1706, se erige como una orgullosa estructura sobreviviente, preservando su integridad arquitectónica para las generaciones venideras.
Déjate hechizar por la inusual disposición de este edificio donde varios bloques dispuestos en diferentes niveles crean una composición armoniosa. El amplio balcón y la elegante imitación del diseño en forma de U del edificio definitivamente enfatizan su grandeza. Imagine las posibilidades mientras explora las habitaciones, los pasillos y la impresionante capilla, cada uno de los cuales pone a prueba la belleza incomparable que define esta propiedad.
Uno de los aspectos más destacados de esta gran mansión es la impresionante escalera de piedra, el epítome de la excelencia arquitectónica. Se cree que los escalones biselados, que no se ven en ninguna parte del archipiélago, tuvieron un propósito práctico, brindando acceso a caballos y animales al segundo piso, donde una vez floreció un encantador jardín y salas de almacenamiento.
Sumérgete en la historia y la espiritualidad que rodea la propiedad. Descubre una apacible ermita dedicada a San Antonio. Las puertas de piedra cuidadosamente elaboradas, el modesto campanario y el impresionante estilo mudéjar lo transportarán a una época pasada. Siente la atmósfera mientras caminas a través de pisos de arcilla simple y baldosas de cerámica ornamentadas. Bancos de madera, remates delicadamente tallados, un banco de madera y ladrillo, parcialmente revestido de cemento, esperan momentos de tranquila contemplación.
En la planta baja, fíjate en las encantadoras bodegas antiguas, ecos de los tiempos en que la finca florecía con abundante agricultura. Vaya más allá del edificio principal y encontrará una reliquia preciada: un antiguo molino de agua. Un símbolo perdurable del patrimonio agrícola de Tenerife. Edificio troncocónico, acompañado de casa molinera, decorado con cubierta de tejas a cuatro aguas.
Aproveche la oportunidad de poseer una parte del rico patrimonio de Tenerife: una residencia única con siglos de historia, con potencial de renovación y personalización. Acepta el desafío de dar vida a esta obra maestra arquitectónica, preservando su grandeza para las generaciones futuras. Con cada paso que das en sus salas sagradas, te conviertes en parte de su cautivadora historia: el guardián de su pasado y el arquitecto de su futuro.